Les comenté en artículos anteriores desagradables experiencias vividas en una reconocida empresa de mecánica rápida. En el grupo al que esa empresa pertenece tuve la oportunidad de laborar por más de diez años lo que hace la experiencia vivida tenga más significado. En esa ocasión me dirigí a los gerentes del mas alto nivel para hacerles saber mi queja, mi objetivo no era buscar resarcimiento económico alguno sino hacerles ver, desde el “ojo” del cliente, la importancia de revisar todo lo que esta detrás de dar servicio al cliente. Hoy unos meses después me “anime” a volver al lugar y me encuentro cambios en los puestos de dirección, gente que se desarrollo en la casa, posiblemente con algunas carencias en la aptitud, pero con una entrega y enfoque en buscar resolver al cliente que sin duda debe reconocerse.
Gente de la casa, al estilo Bryan Ruiz, sí, pero con destacados dotes de liderazgo, ¡sin duda hacen la diferencia…!
Ricardo González