La Disputa

En cierta ocasión dos hombres empezaron a recriminarse uno al otro, uno de ellos lo hacia con fuertes insultos.  Observando el dantesco espectáculo un hombre sabio se acercó hasta ellos para mediar.  Entoces el mas agresivo salió corriendo, el que se quedo le explico al sabio:

Estoy desolado, puedo decirte que durante años he practicado métodos para la ecuanimidad y la paz interior.  Gracias a ello he mantenido la calma a pesar de los terribles insultos del hombre que ha salido corriendo.  Encima me ha tildado de tonto, me pregunto, ¿en qué puede eso ayudarle?

  No te disgustes amigo- dijo el sabio-.  Si él cree que tú eres tonto, cuando se le pase la irritación se sentirá aliviado porque pensará que eres simplemente un tonto.  Si, por el contrario, tú eres un tonto, lo seguirás siendo, lo crea él o no lo crea

Mira en tu propia mente y descubre cómo eres.  No importa lo que los demás crean de ti, sino aquello que realmente tú has hecho de ti.