Como todos sabemos, no todos los colaboradores son iguales. Algunos de ellos ayudan a su empresa más que otros. Aproximadamente el 80% de las personas de la empresa contribuye al éxito de esta. Entre estas personas se pueden encontrar aquellas que ayudan más pero también aquellas cuya producción es menos perfecta. A pesar de eso todos estos colaboradores intentan obtener buenos resultados y quieren que la empresa sobreviva.
Por otro lado, este 20% restante está listo para hacerle daño o al menos causarle problemas considerables. Definitivamente no contribuyen a la mejora de su empresa, sino que detienen su crecimiento: cuanto mayor es su coeficiente intelectual, más difícil es descubrir sus intenciones.
¿Cómo y de qué manera los peores pueden hacerle daño?
Una de sus características es que distorsionan la verdad, o la realidad. Por ejemplo, aunque algo no da un buen resultado, estas personas pueden afirmar que es algo excelente. Por otro lado, cuando se trata de cosas buenas y beneficiosas que podrían ayudarlo de alguna manera, afirmarán que no valen nada.
Con esta actitud, causan daño no solo a su empresa, sino también a usted. Podrían confundirlo y llevarlo en la dirección equivocada. Entonces, el camino hacia el éxito será más complicado y requerirá más tiempo.
Sea consciente y observador de estas personas, compruebe qué tipo de productos puede ver que producen o dejan atrás.
Procuremos que nuestros equipos se llenen de personas, de este rango del 80%, que estén más orientadas al producto.