Riesgos: Algunos elementos que minimizamos

Cuando nos enfocamos en teoría de riesgos pasamos revista por los distintos tipos, establecemos matrices de alta complejidad, pero dejamos de lado elementos más simples de gran impacto.   Un Check List” de revisión frecuente puede ayudarnos a garantizar la valoración de posibles pérdidas o daños a nuestra empresa o patrimonio personal, hagamos un repaso de elementos importantes.

Iniciemos por los estratégicos, que tanto le seguimos el pulso al entorno de forma que podamos ver con capacidad de reacción; competidores disruptivos, posibles variaciones en políticas gubernamentales o cambios en os mercados donde operamos.  Recordemos algunos casos como el de KODAK y sumaría a INTEL que la posible lectura incorrecta o a destiempo de los riesgos del entorno los ha afectado significativamente.  Los riesgos financieros, quizás solo nos enfocamos en la lectura de los “grandes titulares”: evolución de tasas de interés, rumbo de la economía mundial, entre otros, pero, que tanto validamos la revisión sistemática del flujo de caja, la adecuada recuperación de nuestras cuentas por cobrar, la validación correcta de nuestros registros contables en los cierres de mes, recordemos rentabilidad sin flujo de caja es una quimera.

El riesgo operativo debe empezar por procesos claros y documentados incorporados en los procesos de inducción de nuestra gente de forma que garanticemos que las mejores prácticas sean las que guíen lo que hacemos.  Debemos evitar los procesos de inducción que no estén estructurados y se basen en simple improvisación.  

En mi paso por una empresa del sector automotriz muy bien posicionada en Costa Rica, tuve la oportunidad de ver como una colaboradora, “lanzada a la guerra” en su primer día de trabajo le indicaba a un cliente comprador de un vehículo eléctrico “que era importante tuviese presente el cambio de aceite”,  un vehículo eléctrico no lo requiere como si es crítico en los vehiculos de combustión, imaginemos el efecto reputacional que se generó apartir de lo que el cliente escuchó, sin duda la confianza en el producto y el servicio postventa quedó en entredicho.

El riesgo es inherente a la vida y a cualquier actividad humana, entenderlo, evaluarlo y gestionarlo de forma efectiva permite no solo protegerse ante posibles amenazas, sino también aprovechar oportunidades, crecer y desarrollarse. El análisis del riesgo es, por tanto, una herramienta poderosa para enfrentar la incertidumbre y construir un futuro más seguro y resiliente, tanto a nivel personal como colectivo.